En lecturas contemporáneas de la tradición tolteca se habla específicamente de una “espiral” del tiempo: los mismos patrones retornan al cierre de cada ciclo, pero nunca exactamente iguales, permitiendo así un movimiento de repetición con transformación.
Esa imagen de espiral encaja con la idea de que la creación no es un evento instantáneo, sino un proceso interminable de evolución en el que la humanidad participa activamente ...
Fuerza centrifuga, que tiende al centro, a la quietud absoluta disolviéndose en el silencio, la nada...
Fuerza asociada a la acción de Tezcatlipoca disolviendo todo hasta llegar al eterno vacio...
Es en el vacio que surge la renovación, la regeneración, el replanteamiento del nuevo comienzo representado por Huitzilopochtli.. la Voluntad infinita... un nuevo comienzo...
Atl Tlachinolli. Agua-quemada (Guerra interna).
Fuerza centrípeta que tiende a la expansion absoluta, a ocupar el espacio infinito, donde todo ocurre… es la expresión y la expansión, incluyendo lo manifestado y lo no manifestado... representado por Tlaloc...
Y es en esa expansión donde el universo se manifiesta, donde nuestro mundo se expresa, donde la Voluntad consigue su forma y se materializa en la forma de Quetzalcoatl...
La rueda de los cuatro Tezcatlipocas describe un ciclo vital: nacimiento (primavera‑Tlaloc), plenitud y lucha (verano‑Quetzalcoatl), maduración y desapego (otoño‑Tezcatlipoca), renovacion/renacer (invierno‑Huitzilpochtli).
Esta lectura “de estaciones” busca ser una herramienta simbólica contemporánea para trabajar con las energías de los cuatro rumbos (varía entre etnias y linajes).
La propuesta es definir un calendario de aprendizaje basado en un ciclo anual, que incluya la revision de 52 temas conceptuales, los cuales estarán divididos en cuatro grupos (1 por estación del año) en cada estación 13 temas. 13 temas por 4 estaciones igual a las 52 semanas del año.
A pesar de que cada año se revisarán los mismos temas, cambiará el contenido y la profundidad en función de la edad del participante y su madurez en el camino del guerrero Tolteca.
Viajo al lado de la muerte, cuando la tierra me reclame yo habré configurado mi altar… puedo partir berreando como niño, exponiendo mis limitaciones, resistiendo el espectáculo de mi propia inconsciencia, o puedo partir en medio de las flores y cantos que en vida regalé a la tierra y a mis hermanos, liberándome, desagregándome buscando mi viaje de expansión al infinito…
…pero cuál es el camino? La respuesta esta en el centro, en el vacio, en la nada que se consigue en la disolución que nos une con el todo... El espejo humeante te lo mostrará, cuando Tezcatlipoca te presente su espejo de obsidiana presentándote tu real ser…
... Y en la nada al conseguir el vacío, resuelvo el misterio de convertir cada molécula de mi cuerpo en una chispa de un fuego interno que disuelve lo que ya no soy...
... Y al encontrar mi fuego interno y mantenerlo encendido con la fuerza de mi Voluntad, el señor Xiuhtecutli me entrega mi Xiucoatl, daga de fuego para expandirme al infinito expresándome como un Sol resplandeciente...
La integración de nuestras actividades cotidianas están definidas por estructuras orgánicas que se han quedado cortas con respecto a nuestras verdaderas capacidades y necesidades.
Necesitamos un nuevo planteamiento con respecto a conceptos como: educación, trabajo, finanzas, éxito, sostenibilidad, gobierno que corresponda a esta época y que permita establecer cimientos fuertes que sean atractivos como guía para las nuevas generaciones…
Ese camino ya existe... necesitamos recordarlo y recuperarlo... en la infinita sabiduria de la naturaleza entrego a cada ser una pieza del rompecabezas, de forma que para resolverlo tenemos que sentarnos a platicar, trabajar y recordar en conjunto...